lunes, 5 de junio de 2017

artes gráficas y decorativas del barroco.


            Artes gráficas y decorativas del barroco.


Las artes gráficas: tuvieron una gran difusión durante el Barroco, continuando el auge que este sector tuvo durante el Renacimiento. La rápida profusión de grabados a todo lo largo de Europa propició la expansión de los estilos artísticos originados en los centros de mayor innovación y producción de la época, Italia, Francia, Flandes y Países Bajos —decisivos, por ejemplo, en la evolución de la pintura española—. Las técnicas más empleadas fueron el aguafuerte y el grabado a punta seca. Estos procedimientos permiten a un artista confeccionar un diseño sobre una placa de cobre en sucesivas etapas, pudiendo ser retocado y perfeccionado sobre la marcha. Los diversos grados de desgastamiento de las placas permitían realizar unas 200 impresiones al aguafuerte —aunque siendo solo las 50 primeras de una calidad excelente—, y unas 10 a la punta seca.81 En el siglo XVII los principales centros de producción de grabados estaban en Roma, París y Amberes. En Italia fue practicado por Guido Reni, con un dibujo claro y firme de corte clasicista; y Claude Lorrain, autor de aguafuertes de gran calidad, especialmente en los sombreados y la utilización de líneas entrelazadas para sugerir distintos tonos, por lo general en paisajes. En Francia destacaron: Abraham Bosse, autor de unos 1500 grabados, generalmente escenas de género; Jacques Bellange, autor de representaciones religiosas, influido por Parmigianino; y Jacques Callot, formado en Florencia y especializado en figuras de mendigos y seres deformes, así como escenas de la novela picaresca y la commedia dell'arte —su serie de Grandes miserias de la guerra influyó en Goya—.82 En Flandes, Rubens fundó una escuela de burilistas para divulgar más eficazmente su obra, entre los que destacó Lucas Vorsterman I; también Anton van Dyck cultivó el aguafuerte. En España el grabado fue practicado principalmente por José de Ribera, Francisco Ribalta y Francisco Herrera el Viejo.83 Uno de los artistas que más empleó la técnica del grabado fue Rembrandt, que alcanzó cotas de gran maestría no solo en el dibujo sino también en la creación de contrastes entre luces y sombras. Sus grabados fueron muy cotizados, como se puede comprobar con su aguafuerte Cristo curando a un enfermo (1648-1650), que se vendió por cien florines, una cifra récord en la época.



Las artes decorativas: también tuvieron una gran expansión en el siglo XVII, debido principalmente al carácter decorativo y ornamental del arte barroco, y al concepto de «obra de arte total» que se aplicaba a las grandes realizaciones arquitectónicas, donde la decoración de interiores tenía un papel protagonista, como medio de plasmar la magnificencia de la monarquía o el esplendor de la Iglesia contrarreformista. En Francia, el lujoso proyecto del Palacio de Versalles conllevó la creación de la Manufacture Royale des Gobelins —dirigida por el pintor del rey, Charles Le Brun—, donde se manufacturaban todo tipo de objetos de decoración, principalmente mobiliario, tapicería y orfebrería. La confección de tapices tuvo un significativo incremento en su producción, y se encaminó a la imitación de la pintura, con la colaboración en numerosos casos de pintores de renombre que elaboraban cartones para tapices, como Simon Vouet, el propio Le Brun o Rubens en Flandes —país que también fue un gran centro productor de tapicería, que exportaba a todo el continente, como los magníficos tapices de Triunfos del Santo Sacramento, confeccionados para lasDescalzas Reales de Madrid
La orfebrería también alcanzó niveles de elevada producción, especialmente en plata y piedras preciosas. En Italia surgió una nueva técnica para revestir telas y objetos como altares o tableros de mesa con piedras semipreciosas como el ónice, la ágata, la cornalina o el lapislázuli. En Francia, como el resto de manufacturas fue objeto de protección real, y fue tal la profusión de objetos de plata que en 1672 se promulgó una ley que limitaba la producción de objetos de este metal. La cerámica y el vidrio continuaron generalmente con las mismas técnicas de elaboración que en el período renacentista, destacando la cerámica blanca y azul de Delft (Holanda) y el vidrio pulido y tallado de Bohemia.85 El vidriero de Murano Nicola Mazzolà fue artífice de un tipo de vidrio que imitaba la porcelana china. También continuó la elaboración de vidrieras para iglesias, como las de la iglesia parisina de Saint-Eustache (1631), diseñadas por Philippe de Champaigne.

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Uno de los sectores que cobró más relevancia fue la ebanistería, caracterizada por las superficies onduladas (cóncavas y convexas), con volutas y diversos motivos como cartelas y conchas. En Italia destacaron: el armario toscano de dos cuerpos, con balaustradas de broncey decoración de taracea de piedras duras; el escritorio ligur de dos cuerpos, con figuras talladas y superpuestas (bambochos); y el sillón entallado veneciano (tronetto), de exuberante decoración. En España surgió el bargueño, cofre rectangular con asas, con numerosos cajones y compartimentos. El mobiliario español continuó con la decoración de estilo mudéjar, mientras que el Barroco se denotaba en las formas curvas y el uso de columnas salomónicas en las camas. Aun así, predominó la austeridad de signo contrarreformista, como se denota en el sillón llamado frailero (o misional en Hispanoamérica). La edad de oro de la ebanistería se produjo en la Francia de los Luises, donde se alcanzaron altos niveles de calidad y refinamiento, sobre todo gracias a la obra de André-Charles Boulle, creador de una nueva técnica de aplicación de metales (cobre, estaño) sobre materiales orgánicos (carey, madreperla, marfil) o viceversa. Entre las obras de Boulle destacan las dos cómodas del Trianón, en Versalles, y el reloj de péndulo con el Carro de Apolo en Fontainebleau.



barroco

Bóveda de la iglesia de San Ignacio.

Su obra maestra, las perspectivas ilusionistas en los frescos1 de la cúpula, el ábside y el techo de la iglesia jesuita de San Ignacio de Roma (las ilustraciones se ordenan de derecha hacia abajo) fueron pintados entre 1685 - 1694 y son una creación notable y emblemática del alto Barroco romano
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domingo, 4 de junio de 2017

El Palacio de Atxega-Arquitectura Barroca

El Palacio de Atxega



Se trata de un edificio barroco del siglo XVIII, construido sobre una edificación preexistente del siglo XVI de la que todavía se conservan vestigios integrados en la fábrica del actual.

 Linazasoro, 1969

 Era casa solar y palacio de la familia Atxega, cercano a la plaza, en el barrio de Elizalde, en una eminencia sobre el vado del rio Oria. Otra casa de dicho barrio se denomino Atxegazarra.

Su edificio en lo primitivo fue de grande representación y autoridad, por ser Casa fuerte.

En el primer tercio del s XIV era el Señor del solar y palacio de Atxega, Miguel Ibañez de Atxega, que sirvió junto a sus parientes en la batalla del Salado, junto al rey de Castilla don Alfonso XI, alla por el año 1340.

Nombrado en 1964 monumento histórico de Usurbil, el Palacio Atxega fue posteriormente rehabilitado e inaugurado como Hotel en Abril del año 2000.

Las Meninas de Velazquez.

Las Meninas



Es una de las obras de mayor tamaño de Velázquez y en la que puso un mayor empeño para crear una composición a la vez compleja y creíble, que transmitiera la sensación de vida y realidad, y al mismo tiempo encerrara una densa red de significados. El pintor alcanzó su objetivo y el cuadro se convirtió en la única pintura a la que el tratadista Antonio Palomino dedicó un epígrafe en su historia de los pintores españoles (1724).

El Barroco.

Barroco

El Barraco fue un movimiento artístico y cultural desarrollado en Europa en los siglos XVII y parte del XVIII, que abarcaba no solo pintura, escultura y arquitectura, sino también música, literatura y todas las artes de la época.
Este estilo se desenvuelve en un ambiente de conflictos religiosos, con la división del cristianismo, la crisis del clasicismo y la evolución del manierismo; era una sociedad donde el gusto por lo extravagante, lo elegante y lo refinado (ornamentación excesiva) es característico; además de una nueva actitud espiritual e interés por los problemas religiosos y artísticos.

Características

Las características artísticas generales del barroco son el predomino de lo decorativo sobre lo estructural, búsqueda de sensaciones de movimiento y tensión, de la emoción antes que la belleza, predomino de lo sensual sobre lo racional, producción de sensación de espacio aéreo y profundidad, e inclinación a lo espectacular y monumental.



Su punto de partida fue en Italia, Roma. De ahí pasó al resto de Europa, y llegó incluso a Rusia. A través de España, el barroco se difundió por toda América y alcanza su momento culminante en el siglo XVIII.

Pintura Barroca

En la pintura barroca prevalece el naturalismo, representado en obras sencillas, destaca personas del pueblo, naturalezas muertas, bodegones, escenas de la vida real y temas de santos. En la escultura se acentúa el claroscuro y las expresiones dramáticas, se perfecciona la técnica renacentista hasta lograr resultados de virtuosismo.



Arquitectura Barroca

La arquitectura se basó en dos tipos de obras arquitectónicas; la iglesia y el palacio, donde los espacios internos y externos poseen forman originales y rítmicas, con gran variedad de detalles decorativos y juegos de luces y sobras.

Arquitectura Renacentista.

Basílica de San Pedro.

Historia

La Basílica de San Pedro se ubica justo arriba donde el apóstol Pedro, considerado el primer Papa de la historia, fue crucificado e incinerado. La tumba de San Pedro, está debajo del altar mayor.
Fue fundada por Constantino en 324 y reconstruida en el siglo XVI por los maestros del Renacimiento como Bramante, Miguel Angel y Bernini. En lugar donde se construyó la Basilica, era un circo y un cementerio romanos donde fue martirizado y muerto Pedro, perseguido por los romanos. Una pequeña tumba se hallaba en el lugar y comenzaron a visitarla los primeros cristianos. Fue entonces cuando el emperador Constantino decidió construir una Basílica en su honor.
A mediados del siglo XVI el Papa Nicolas V le encargó al arquiteco Bernardo Rossellino la reconstrucción de la Basílica de San Pedro. Poco tiempo después el proyecto fue abandonado. A finales del siglo XVI el Papa Sixto IV comenzó a construir la Capilla Sixtina a su lado.
La construcción del edificio actual (o la Nueva Basílica) comenzó de la mano del Papa Julio II en 1506 y se finalizó en 1615 bajo el papado de Pablo V. Donato Bramante fue el primer arquitecto en jefe. Muchos artistas famosos trabajaron en la Fábrica de San Pedro. Miguel Angel diseñó la cúpula y Bernini la gran Plaza de San Pedro.
 
Arquitectura

 La nave mide 218 metros de largo. La cúpula de la Basílica de San pedro es la más grande del mundo y mide 42 m de diámetro y 138 m de alto. El interior cuenta con 45 altares. La fachada principal mide 114 metros de ancho y 47 metros de alto. Tiene una superficie de 21.477 metros cuadrados cubiertos.

La Basílica de San Pedro posee una capacidad de 20.000 fieles. Mide unos 190 metros de largo, el ancho de las tres naves es de 58 metros, la nave central tiene 45,50 metros de altura, hasta la cima de la bóveda, la cúpula alcanza unos 136 metros de altura hasta la cruz; el interior, caracterizado por grandiosas decoraciones en mosaico, constituye el precioso joyero que custodia algunas de las más célebres obras de arte del mundo, como el Baldaquino de Bernini y la estatua de la Piedad de Miguel Ángel.