viernes, 26 de mayo de 2017

               AL RONDA DE NOCHE


 
Nombre: La ronda de noche
Autor: Rembrandt Harmenszoon van Rijn
Fecha: 1642
Técnica: Óleo sobre lienzo
Medidas: 363 x 437 cm.
Ubicación: Rijksmuseum, Ámsterdam
Rembrandt Harmenszoon van Rijn (1606-1669), es el pintor holandés más celebre del Siglo de Oro. Su producción artística fue muy extensa, se conocen unos cuatrocientos cuadros, casi trescientos grabados y una buena cantidad de dibujos. Pero en este estudio nos centraremos en el que quizás es el más celebre de toda su producción, La ronda de noche.

Esta obra que vamos a analizar puede considerarse la obra cumbre del pintor holandés Rembrandt y la más célebre de la escuela holandesa.

El nombre del cuadro data del siglo XIX, y no es el adecuado, puesto que la escena se desarrollaba, a pleno sol. El origen de este título surge de una equivocación de interpretación debido a que, en esa época, el cuadro estaba tan deteriorado y oscurecido por la oxidación del barniz y la suciedad acumulada, por lo que parecía una escena nocturna. Después de su restauración en 1947 y a pesar de seguir llamándole La ronda de noche, se sabe que es una escena diurna. Pero su verdadero título es: La compañía militar del capitán Frans Banning Cocq y el teniente Willen van Ruytenburg.


Fue encargado a Rembrandt para decorar la sala principal de la sede de la Milicia Cívica de Ámsterdam. En 1715 el lienzo fue trasladado a la sala del Consejo de Guerra del Ayuntamiento de Ámsterdam, debido al espacio limitado del lugar donde iba a ser colocado, el cuadro fue recortado. Por último en 1817 La Ronda de Noche se trasladó definitivamente al Rijksmuseum Ámsterdam.

Se trata de un retrato colectivo de la compañía de la guardia cívica de Amsterdam, la del capitán Frans Baning Cocq, que aparece en el centro de la escena junto a su lugarteniente, Van Ruytenburgh. Este tipo de cuadros eran muy frecuentes en Holanda, y los costeaban los miembros del grupo o corporación representado, que deseaban figurar en el lienzo, con sus rasgos individuales, y en el tono realista y burgués, de origen protestante, característico de la pintura holandesa del siglo XVII

Su tema no era, en principio, innovador y sí acorde con los gustos tradicionales de la pintura holandesa. Paradójicamente, sin embargo, Rembrandt rompe decididamente en La ronda de noche con el estilo tradicional de su escuela, para ofrecer al espectador una escena cargada de tensión dramática y de hondos significados. Un lienzo heroico y grandioso, en la línea de la gran tradición pictórica europea, católica y mediterránea, con la que precisamente habían roto los pintores holandeses.

Rembrandt ha representado a la guardia cívica a la salida de un palacio con columnas, al pie de una escalinata, y en el momento que precede a la formación y puesta en marcha del grupo, cuando sus componentes llevan a cabo los últimos preparativos de armas y pertrechos y se disponen a atender las órdenes del jefe. El ambiente está cargado de tensión. Algo está ocurriendo y algo grave sin duda, va a ocurrir. Lo que Rembrandt representa sólo en teoría es una acción de carácter festivo, puesto que ha querido rodearla, de un hálito poético y de una dimensión dramática inusitada en la pintura holandesa. Todos los elementos del cuadro coadyuvan en ese sentido. La composición no es estática, sino dinámica, llena de impulsos, de direcciones y líneas de fuerza cuidadosamente compensadas. Los personajes no aparecen aislados sino sometidos en sus actitudes y en la conformación de sus figuras, a la acción conjunta. Rembrandt los ha revestido con una indumentaria abigarrada y exótica, ajena a la época, y sus rasgos son en muchos casos difícilmente reconocibles. Todos mezclados ante los jefes que aparecen en primer término.

La composición de la obra es muy compleja, aparentemente desordenada. Resalta a primera vista que Rembrandt de mayor importancia al desarrollo de la acción que a la fiel realización de retratos de los personajes que aparecen. Presenta al grupo de forma espontánea y libre, captado en un instante, como si se tratase de una fotografía. Hay una gran animación, cada personaje realiza actos distintos, en las más variadas actitudes y posturas, con movimiento vivo. El centro de la composición lo forman el capitán y el teniente, organizándose el resto en grupos triangulares, con un movimiento curvo. Unas figuras son muy visibles, pero otras desaparecen en la penumbra y sólo vemos sus cabezas. Los personajes están colocados en cuatro planos de profundidad; existen multitud de líneas, con predominio de las diagonales y el zig- zag para dar dinamismo.

       
El uso que Rembrandt hace de la luz, envolviendo la escena en una espesa penumbra en la que destacan, enormemente iluminados, los personajes elegidos por él con independencia de cualquier foco aparente, la dirige sin tener en cuenta las leyes de la física, es otro de los variados recursos empleados por el artista para acentuar el dinamismo y la dimensión dramática, conmovedora, de la escena. Se sirve de la luz para articular la composición, para equilibrarla y darle ese lirismo que cautiva al espectador.
En esta obra el color no ocupa un papel secundario, es muy rico, lleno de contrastes y matices. Sobre un fondo gris verdoso o pardusco se ven vibrar discretamente, o afirmarse con decisión, azules claros, verdes oliva, castaños dorados, negros y rojos. Destacan el brillante amarillo del d traje del teniente, con un fajín rojo anaranjado, frente al negro del traje del capitán en el centro del cuadro. Predominan los tonos cálidos, dorados. El color ha sido aplicado con pinceladas anchas, espontáneas y pastosas en algunos lugares, mientras que en otros se observan pequeños y finos trazos.

El barroco fue una época de alegorías y emblemas. En esta obra se observan estas dos características. La figura femenina que aparece destacada, no se encuentra en penumbra y las sombras no la tocan. Parece una niña, por su tamaño y los ropajes, pero por el lugar donde se encuentra, se podría tratarse de una de las vivanderas adultas que acompañaban al ejército para hacerles compañía (esta forma de representar puede que sea por la costumbre medieval de retratar a los personajes secundarios más pequeños que los protagonistas). Sin embargo los elementos que porta bien podrían ser una alusión a los elementos del escudo de los Clovenieres (guardia cívica): la gallina que cuelga del cinturón, en el escudo aparecen un mosquete y unas garras en cruz (clover en holandés significa arma y garra); lleva un saquito, como el que llevan los soldados para la pólvora; los colores del traje, también guardan relación con los colores del escudo de esta milicia. Asimismo cabe otra posibilidad, y es que fuese una portaestandarte, por lo que si sería una niña, ya que los niños si eran utilizados para ello en los desfiles de las milicias.

  

La ronda de noche no agradó a los contemporáneos de Rembrandt, porque hería las convenciones de su gusto. Con ella comenzó el declinar de la carrera de su autor, que llegó a conocer la bancarrota. Pero su obra le ha sobrevivido a él y a sus detractores, y le sitúa, por encima de las contingencias y miserias de su época, en un puesto de honor en la historia universal de la pintura.

jueves, 25 de mayo de 2017

energía
nombre femenino
  1. 1.
    Capacidad que tiene la materia de producir trabajo en forma de movimiento, luz, calor, etc.
    "energía atómica o nuclear; energía cinética; energía hidráulica; energía solar; energía eléctrica; la energía eólica es una de las fuentes de energías renovables con mayor potencial de aplicación a corto plazo"
  2. 2.
    Capacidad y fuerza para actuar física o mentalmente.
    "desde que he comenzado a comer más sano, me siento lleno de energía; guarda tus energías para más tarde

Enrique IV recibiendo el retrato de María de Medicis




Enrique IV recibiendo el retrato de María de Medicis


Autor: Peter Paul Rubens 
Fecha: 1622-25
Museo: Museo Nacional del Louvre
Características: 394 x 295 cm.
Estilo: Barroco Centroeuropeo
Material: Oleo sobre lienzo

Enrique IV recibiendo el retrato de María de Medicis


la serie encargada a Rubens por la reina madre de Francia, María de Medicis, para decorar el salón principal del Palacio del Luxemburgo en París. Con esa serie se pretendía exaltar y glorificar la vida y la regencia de la soberana.El matrimonio de Enrique IV de Francia y María de Medicis formaba parte de los habituales enlaces de Estado, en los que los contrayentes no se conocían. María era hija del gran duque de Toscana y tenía 25 años mientras que Enrique, divorciado sin hijos de Margarita de Valois, esperaba una unión fecunda y más lucrativa que la anterior. Sería la riqueza de la dote y no la belleza de la joven lo que animó al monarca francés a contraer matrimonio.Esta escena es la cuarta del ciclo y en ella Rubens imagina un primer encuentro entre los futuros esposos a través del arte. Enrique IV recibe el retrato de su prometida de manos de Himeneo -dios del matrimonio, en la izquierda- y Cupido -dios del amor, en la derecha-. Galia, la personificación de Francia, ataviada con un casco emplumado y un vestido adornado con flores de lis, aconseja adecuadamente al monarca mientras que en la zona superior de la composición se halla la pareja olímpica, Júpiter y Juno, acompañados cada uno por sus símbolos: el águila con los rayos del dios y el carro y los pavos reales de la diosa. La presencia de los dioses es una referencia a los "alter ego" divinos de Enrique y María, simbolizando la armonía conyugal.Las figuras se ubican ante un fondo de paisaje en el que observamos una columna de humo como referencia a la reciente guerra de Saboya, hecho por el que el monarca aparece con armadura y portando el cetro y la banda de general. Con su casco y escudo juegan dos amorcillos a sus pies. El objetivo del matrimonio será convertir a un monarca belicoso en un rey amante de la paz, lo que provocará la prosperidad y el desarrollo de las artes en el reino, en la línea que se aprecia en las escenas de la Regencia. La política defendida por la propia María estaría vinculada con esta filosofía que defendía la paz y potenciaba la diplomacia por vía matrimonial. No en balde, este ciclo estuvo finalizado con motivo del enlace de la princesa Enriqueta María con el futuro Carlos I de Inglaterra. La Educación de María de Medicis y elTriunfo de María de Medicis en Juliers también forman parte de la serie.

JARDIN DEL AMOR (rubens) barroco




 JARDIN DEL AMOR



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1630 - 1635. Óleo sobre lienzo, 199 x 286 cm.
El Jardín del amor es una de las obras más representativas de la última etapa de Rubens y una de las más conocidas por la repercusión que tuvo en la configuración del estilo rococó.
En un jardín aparentemente real un grupo de personas se reúnen en diferentes actitudes de diálogo. El espacio se delimita por un templete clásico, de columnas anilladas y atlantes en cuyo interior aparece, sobre una venera, una escultura que representa a las Tres Gracias. En la parte derecha aparece una fuente con la diosa Juno sobre un animal marino. La escena está rodeada de amorcillos que sobrevuelan la misma y acompañan a los personajes. A pesar de lo real de la composición Rubens muestra un grupo de personas entremezcladas con personajes mitológicos, los amorcillos. La unión de mitología y realidad permite al artista transportar al espectador a otro mundo donde se recrea en la alegría de vivir, el amor y la galantería que impregnaba a las clases altas europeas del siglo XVII.
La obra se fecha entre 1630-1635 momento en el que Rubens contrajo matrimonio por segunda vez tras enviudar. Con su nueva mujer, Helena Fourment, su pintura se volvió más sensual mostrando la alegría de vivir y el amor tras su segundo matrimonio. Su mujer, modelo para muchas de sus últimas obras, pudo inspirar las facciones de las mujeres presentes en la obra. Además las Tres Gracias, que simbolizan el amor, la belleza, la sensualidad y la fertilidad, Juno, diosa protectora del matrimonio, y los amorcillos refuerzan esta idea del amor.
VELÁZQUEZ Y LA PINTURA BARROCA ESPAÑOLA:

España vive desde finales del siglo XVI y durante el siglo XVII una crisis económica y política, que le hace perder su hegemonía en Europa. Sin embargo, es un periodo de esplendor cultural (el mal llamado "Siglo de Oro"). La pintura española, aunque de nivel medio inferior a la europea, cuenta con unos artistas (Ribera, Zurbarán, Murillo y Velázquez) que son verdaderas cumbres del arte universal.
Diego Velázquez es considerado el máximo exponente del genio artístico español.
Pero en muchos aspectos es un caso excepcional. Veremos primero qué rasgos generales presentaba la pintura española del siglo XVII y luego estudiaremos la originalidad de Velázquez.
a) Características generales:
España es el país que mejor sigue las ideas contrarreformistas. Como la burguesía es casi inexistente, la clientela de los pintores está compuesta esencialmente por iglesias y conventos, ricos y poderosos, que imponen un control muy estricto al artista. La nobleza y la Corte prefieren artistas extranjeros, de Italia o de Flandes. De ahí que el 90% de la producción pictórica sea religiosa contrarreformista, cuya función es, según Pacheco, "persuadir a los hombres a la piedad y llevarlos a Dios". Por eso, los pintores utilizan el lenguaje de lo verosímil, de la realidad. El naturalismo alcanza enorme difusión, especialmente en la primera mitad del siglo, por influencia de los pintores de El Escorial y por la del tenebrismo de Caravaggio. Proliferan los santos, las Inmaculadas y las escenas de martirios, aunque debemos rechazar la etiqueta de "cruel" de nuestra pintura ya que responde a una moda común a todas las escuelas católicas en esta época. El realismo está cargado de símbolos, que nos resultan difíciles de interpretar ahora.
La pintura profana está marginada. Apenas existe pintura mitológica o histórica. El paisaje es escaso. Los dos únicos géneros que se cultivan son el bodegón y el retrato, ambos muy austeros y sobrios.
Ya en la segunda mitad de siglo, por influencia flamenca (Rubens) y veneciana, se desarrolla el barroquismo, un estilo más dinámico y colorista.
Destacan tres centros artisticos: Madrid (por ser Corte), Sevilla y Valencia. No existen grandes diferencias estilísticas entre ellos.
La pintura no es considerada un arte liberal, como en Italia, sino una actividad artesanal, sujeta al pago de alcabalas (impuesto). Tampoco el pintor goza de alta consideración social; es un artesano, sometido al que le encarga las obras. Su formación es manual, de taller, donde entra con un contrato de aprendizaje; su cultura es rudimentaria, siendo raros los pintores que tienen un nivel intelectual elevado. En general viajan poco, aunque tienen noticias de lo que pasa en Italia y Flandes por la abundante afluencia de pinturas y estampas de estos paises.

PINTORES DE EL ESCORIAL: A fines del siglo XVI, varios pintores que trabajan en El Escorial, impulsados por las ideas contrarreformistas, inician un acercamiento al realismo. Destacan los italianos Vicente y Bartolomé Carducho y Juan bautista Maíno, nacido en España, pero también de origen italiano.

TENEBRISMO: Estilo de pintura que utiliza grandes contrastes de luz y sombra. Su inciador fue el italiano Caravaggio en el siglo XVII.

BODEGÓN: Pintura donde se representan cosas comestibles.

b) Diego Velázquez (1599-1660):
Nace en Sevilla, ciudad cosmopolita y abierta, sede de ricos mercaderes flamencos e italianos. Esto le permite acceder a las novedades de la época. Se forma en el taller de Francisco Pacheco, pintor y tratadista, que celebra tertulias en las que artistas y literatos conversan sobre arte, que consideran una actividad noble y elevada. Ahí se forja un Velázquez intelectual y culto (su biblioteca constará más tarde de 122 volúmenes).
Sus primeras obras (La vieja friendo huevos, El aguador) son tenebristas; bodegones mezclados con pocos personajes de gran realismo, en tonos ocres y pardos, de pincelada gruesa. Van dirigidas a una minoría culta, capaz de apreciar la novedad de unir los temas flamencos de cocinas con la técnica naturalista.
En 1623 viaja a la Corte madrileña. Gracias a su valía y a la ayuda de su suegro Pacheco, consigue ser nombrado pintor de cámara de Felipe IV. Inicia así una carrera de ascenso social que culminará al ser nombrado aposentador mayor de palacio. Su ingreso en la Corte le permite acceder a la excelente colección pictórica de los reyes, especialmente a los cuadros de Tiziano y a Rubens. Su pintura se vuelve más luminosa y colorista. Pinta retratos del rey y familia, elegantes y sencillos, reflejando la psicología del personaje, y un lienzo mitológico: Los borrachos.
De 1629 a 1631 viaja por Italia con el encargo de comprar obras de arte para las colecciones reales. En Venecia, Roma y Nápoles completa su formación sobre color, luz, perspectiva y desnudo. Allí pinta La fragua de Vulcano, de tema mitológico.
A su vuelta a España, cultiva casi exclusivamente la pintura profana (aunque su Cristo crucificado es una de las mejores imágenes religiosas de la pintura española). Para el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, pinta La rendición de Breda o Las lanzas, cuadro histórico, de colores brillantes y claros, de pincelada suelta, con fondo de paisaje. Sigue con los retratos (Felipe IV, Conde-Duque de Olivares, Príncipe Baltasar Carlos) a caballo o de caza, sin olvidar los bufones (Niño de Vallecas, Pablillos de Valladolid), a los que trata con enorme respeto, destacando su dignidad humana.
Realiza un segundo viaje por Italia (1648-1651) durante el que pinta dos paisajes de la Villa Médicis, casi impresionistas, el retrato del papa Inocencio X, y la Venus del Espejo, desnudo mitológico en la tradición de Tiziano.
A su vuelta pinta dos obras maestras: Las Hilanderas, sobre la fábula de Aracne; y Las Meninas, retrato colectivo complejo por su composición y simbolismo, donde aparecen los reyes reflejados en un espejo, Velázquez - que reclama la consideración de la pintura como una actividad intelectual - y el propio espectador, que queda incluido en la composicón. Alcanza una incomparable calidad artística en el dominio de la perspectiva aérea y de la luz.
Tras conseguir ser nombrado Caballero de la Orden de Santiago, su máxima ambición, muere Velázquez en 1660.





La joven de la perla

La joven de la perla, también conocida como Muchacha con turbanteLa Mona Lisa holandesa y La Mona Lisa del norte ,
 es una de las obras maestras del pintor holandés Johannes Vermeer realizada entre 1665 y 1667, y  como el nombre implica, utiliza un pendiente de perla como punto focal. La pintura se encuentra actualmente en el museo Mauritshuis de La Haya.
Tras la mayor y más reciente restauración del cuadro en 1994, la sutil combinación del color y la íntima mirada fija de la chica hacia el espectador se han realzado mucho. Tal realce se debe a un contraste entre un fondo muy oscuro y lo que se puede ver del cuerpo vestido de la muchacha; es decir, hay un tenebrismo que en este caso resulta casi caravaggiano, aunque sin las actitudes dramáticas del estilo, y se mantiene la típica y cristalina tranquilidad que caracteriza a la mayor parte de las obras de Vermeer de Delft.

CARAVAGGIO



CARAVAGGIO

Se llamaba Michelangelo Meresi , nació el 29 de setiembre de 1573 en la ciudad de Caravaggio. Hijo de un alto funcionario y fue un discípulo de Simone peterzano.
Caravaggio fe un pintor Italiano muy influyente en la creación y desarrollo de el estilo barroco. Un artista muy reconocido por el uso del claro-oscuro en sus pinturas.
De 1592 a 1606 trabajo en Roma, donde no tardo en destacar , no solo por su pintura sino también por su vida irregular , peleas, lances ,episodios reveladores de su carácter tempestuoso y su falta de escrúpulos. Se decía que era un revolucionario , tanto por su vida turbulenta como por su pintura. Planteo una oposición consciente al renacentismo. Hizo del realismo su bandera , rechazo la característica de la belleza ideal del Renacimiento.





Una de sus primeras creaciones fue ``El tañedor de laud´´. Un joven de belleza femenina y sensual comparte protagonismo con frutas, flores y una serie de objetos relacionados con la música. Fue creado en 1595 y esta ubicado en el museo ruso del Hermitage.






Otra obra que e querido mencionar es ``La Vocación de San Mateo´´. Esta pintura esta realizada a oleo sobre lienzo. Pertenece al ciclo de vida de San Mateo. Se encargo en 1599 para decorar la capilla Contarelli en la iglesia Romana de San Luis de los Franceses, donde aun se conserva. Fue terminada en 1601.

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``La crucifixión de San Pedro´´.

Es una pintura creada en el año 1601. Esta echa con oleo sobre lienzo,de carácter intencionadamente anti heroico y anti-aúlico. Mide 200 cm de altura y 120 cm de ancho. Se encuentra en la Basílica de San Maria del Popolo en Roma, Italia .La pintura representa el sufrimiento de San Pedro durante la crucificcion.